Caminando y reconociendo
Siguiendo nuestro deseo de aprender y aprehender el conocimiento de lo divino, del todo llamado Olodumare y siguiendo una estructura armónica, más o menos descrita en nuestro primer post, es hora de empezar a reconocer de manera clara algunos conceptos para poder comprender el tema que realmente da lugar a este blog y a través del cual estaremos discurriendo a lo largo del tiempo. A este punto se nos presente uno de los muchos escollo a vencer, no es más que el problema de los conceptos y no hablo de los conceptos de la lengua simbólica io, hablo de los conceptos propios, aquellos a través de los cuales entendemos nuestra vida. Muchos de nosotros creemos tener claro conceptos que ante la pregunta de “¿qué es?”, nos vemos envueltos en una maraña de pensamientos que no nos dan una respuesta lógica a la pregunta, empero, aún seguimos creyendo que sabemos lo que es. Caso irrisorio se da al momento de preguntar a una persona, ¿Qué es esmechar o mechar? Es casi automático que recurramos a nuestras manos para tratar de explicarlo a través de un ademan lo que con palabras se nos muestra un poco difuso.
La “inferencia lingüística” en nosotros es una reacción casi inmediata, sacamos una conclusión a priori de conceptos desconocidos, muchas veces en conversaciones escuchamos “palabras raras” que, obviamente, desconocemos su significado el cual simplemente tratamos de reconocer por el contexto en que se nos dice, haciendo caso omiso, en el mayor de los casos, de cerciorarnos de su concordancia, otros muy osados preguntan y otros muy pocos las investigan. Si a lo antes expuesto le sumamos la decadencia lingüística tenemos como resultado el que muchas veces creemos que algo es de una forma errónea. Realmente, hasta este punto no hay problema alguno para un “santero” pero, para un religioso, para una persona que realmente quiera entender y comprender hay un gravísimo problema. Gran parte, a mi pensar, de la desvirtuación religiosa se basa en la no comprensión de la misma en sus conceptos básicos, por dar un pequeño ejemplo, creo que todos hemos escuchado hacer las invocaciones a las divinidades (ese) y son totalmente diferentes en su estructura, lo que da un cambio de forma y de fondo, algunos después de la libación (omi tuto) empiezan diciendo Moyugbo, otros tantos comienzan con la pleitesía a Eggun nombrando los seres de Ara onu, la pregunta que salta es, nuestra concepción es dicotómica o tricotómica? Pero bueno, no es momento de ir a las aguas profundas.
Cuando las “palabras raras” esos conceptos a medio entender no tienen trascendencia en nuestro devenir religioso, podemos decir, estamos salvados, pero cuando ellos son base conceptual de nuestra religión, allí es que la cosa se pone turbia, pues se es presa fácil de caer en las manos de quienes te pueden hacer perder tu identidad y propósito originario de vida. El hecho, por lo menos acá en Venezuela, es que las divinidades son vistas de manera ramplonas, denotando así sus características más humanas, Oshún por ejemplo, una divinidad de extrema belleza y sensualidad es el deseo de consagración de la mayoría de las mujeres, caso contrario con los hombres, que ven en Shangó (divinidad de gran virilidad, amante de las fiestas y “mujeriego” por excelencia) el arquetipo a seguir; esta visión pseudo religiosa hace que la incursión de los neófitos se dé bajo falsas premisas, otro caso lo encontramos en la necesidad de consagrar a una persona con problemas de salud, muchos ni siquiera consultan a las divinidades para ver cual responde por la persona, otros hacen caso omiso de lo ya determinado e imponen a Obatala para que se haga cargo, pero la pregunta es: ¿solo esta Osha es la única capaz de proporcionar salud? A todo lo anterior se le suma el paradigma de salud, dinero y amor, lo que en mi visión son, los tres caballeros apocalípticos, pero ya esto será otro tema.
Ya caminamos por la orilla, creo que es momento de empezar a mojarse un poco, es momento de embarcarse y echarse a la mar. Todos los que pretendan aprender de manera seria y responsable, indefectiblemente no sólo tendrán que tener claro su fe sino sobre que la erigen, cuales son los planteamientos filosóficos que la sustentan, en pocas palabras, deben conocer de Teología. ¡hey! no corras, ya va, el agua está tibia, la palabra es fea, está bien, pero no muerde espera y veras que se hace amigable, jajaja… Un concepto rápido del término está en su etimología, el estudio de Dios, para nosotros el estudio de Olodumare. Pongamos orden y veamos uno a uno los conceptos a tratar:
«Teología»
Aunque para muchos el termino resulte un tanto incomodo es realmente necesario su comprensión y su dominio, en tanto que, no es otra cosa que el estudio de Dios mismo, esto como un concepto muy general. Para algunos teólogos reconocidos, es una ciencia, pero no una ciencia en su acepción o concepto moderno, sino en un sentido amplio, un sentido intelectual como disciplina académica.
El teólogo y filósofo italiano Tomas de Aquino en su libro Summa Theologica en el libro uno, capítulo uno sección siete (1-1-7), define el término:
"Es una ciencia unificada en la que se tratan todas las cosas bajo el aspecto de Dios porque son Dios mismo o porque se refieren a Dios."
Como podemos observar el concepto determina dos niveles de estudio, por así decirlo, por un lado se trata sobre la naturaleza de Dios y de lo sagrado y por el otro, la naturaleza de nuestra relación con Dios. La habilidad intelectual determina la orientación académica, el cómo se debe vivir por y para Dios a través de un marco teórico conceptual que, puesto en práctica, determina una orientación experiencial, una orientación hacia la vida basada en valores. El desconocimiento de estos estudios crea la hipocresía religiosa, ya que dicen creer en algo que ni conocen, no hay que olvidar que “lo que creemos afecta la manera en que vivimos, el entender la verdad y la aplicación práctica de ésta en nuestra vida; por otro lado encontramos la existencia de pseudo religiosos, muchas veces con carisma que les lleva a captar adeptos, que profesan falsas enseñanzas que, de no conseguir un freno, se esparcirán peligrosamente dañando las bases filosòficas reales y tergiversar el estudio religioso y por ende su practica.
No quiero ahondar más en el tema, ya tenemos un concepto más o menos adecuado para poder seguir adelante, aunque los exhorto a estudiar un poco más al respecto, veo como un error delegar en unos pocos la potestad para fijar los criterios vinculados a la reflexión de la teología. Antes de finalizar veamos muy rápido tres términos a tomar en consideración:
Ortodoxia:
- Es la forma de pensar correctamente sobre la doctrina o creencia que manifiestan sus conviccion y principios, siendo una cosmovisión que permite leer la realidad de forma global y coherentemente relacionada, a través los credos, los dogmas, las oraciones, liturgias etc., expresan una serie de verdades estructuradas alrededor de una verdad fundamental que no se puede alterar, pues de ella depende la identidad y la unidad.
Ortopraxis:
- Es la forma de actuar correctamente; hace alusión a las acciones y proyectos que inciden en la realidad y la transforman conforme a un ideal que se formula como lo mejor para todos.
Ortopatía:
- Ahora bien, no sólo es necesario pensar y conocer (ortodoxia) y actuar apegado a las determinaciones que nos plantee nuestra religión (ortopraxis), hace falta sentir que lo que se hace es lo justo y correcto, de eso habla la ortopatía, del sentir correctamente, es decir es el tercer elemento: pensar, actuar y sentir, es aqui donde el Amor pasa a ser un requerimiento sine qua non para la vida religiosa.
«Paradigma»
Un paradigma es un modelo a seguir, es el resultado de los usos y costumbres de creencias establecidas que se consideran verdades. En nuestro caso, hablamos de paradigma religioso, es decir, el modelo religioso resultante de los estudios y análisis de los conceptos teológico que nos han de orientar. Podemos decir que el Paradigma son los lentes con que vemos el mundo (cosmovisión), a través de ellos percibimos y entendemos la realidad, es por ello que se contraponen paradigmas teológicos, para una religión puede estar bien y ser bien visto algo que para otra sea error o causal de pecado, bien sea en una liturgia, vestimenta u o cualquier otra acción. En la actualidad la falta de conocimiento a dado lugar a la tozuda idea de pretender vivir bajo dos paradigmas contrapuestos, el Cristianismo y La Regla de Osha, lo que hace casi imposible su entendimiento, es por ello que debemos estar realmente claros en que NO SOMOS CRISTIANOS, por ende no podemos pretender adorar a Osha a la luz de la teología cristiana, son dos morales muy distintas e incluso contrapuestas.
Hay muchos que ven el sincretismo, que por necesidad se dio en el principio, como una fusión de religiones y no es así, dicho fenómeno tuvo lugar gracias a inteligencia de nuestros antepasados que, para evitar ser torturado e incluso muertos, adoptaron las imágenes del cristianismo para que sirvieran de velo a sus divinidades, en sus cultos no le rendían pleitesía a lo que las imágenes representaban, sino lo que por detrás de ella se encontraba, sus deidades originales (este fascinante tema lo tocaremos luego con mayor detenimiento). Ahora bien, existe libertad de culto, no se nos golpea, hiere o mata por nuestras creencias, por ello que veo adecuado sincerar nuestra fe.
«Religión»
Entrando en nuestro tercer término, no nos podía faltar una referencia a Wikipedia, veamos entonces como se conceptualiza según ésta:
“Una religión es una colección organizada de creencias, sistemas y cosmovisiones que relacionan a la humanidad a un tipo de existencia (…)"(Seguir Leyendo)
Según la etimología, viene del verbo latino religare, que significa “volver a unir, enlazar, relacionar”, en este caso a los hombres con Dios. Realmente, es el reconocimiento de dependencia de un Ser supremo, las doctrinas o preceptos que de ello se derivan y la manifestación interna o externa de un culto a dicho Ser.
Como podemos ver, la religión es un paradigma teológico que rinde culto a uno o varios dioses que consideran creadores de la vida sobre la tierra, contando con una serie de relatos acerca de la creación, que intentan explican en términos religiosos cómo fue creado el mundo que conocemos. Da a sus miembros una forma de vida, es decir, enseñan a sus seguidores una determinada forma de vivir según unas doctrinas. Aparte de lo anterior, toda religión tiene sus propias oraciones, lugares de culto, Sacerdotes o guías espirituales cuyas tareas van desde hablar al Dios hasta prestar orientación, apoyo moral y espiritual y enseñar los escritos sagrados que contienen las enseñanzas teológicas importantes acerca de lo que se debe creer.
Hasta este punto se han tratado, a grandes rasgos, algunos conceptos básicos para el estudio y el aprendizaje religioso, entiendo que pudo haber sido bastante cansón este post, pero créanme, era necesario para poder entendernos a lo largo de todas nuestras futuras interrelaciones, no olviden que “desconocer la verdad nos hace presos de la mentira”. Gracias a todos por acompañarme en este tedioso pero ineludible camino, como reza obara tonti odi “No se cambia camino por vereda ”

2 comentarios: